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jueves, 26 de septiembre de 2013

NOSOTROS LOS DE ENTONCES, SEGUIMOS SIENDO LOS MISMOS. Ayer 24 de setiembre, asistimos en directo por las pantallas de televisión abierta, al discurso del presidente uruguayo José Mujica ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El señor José Mujica Cordano ensayó un discurso seudo-filosófico, donde intentó describir con gruesas pinceladas algunos de los aspectos salientes de las características del capitalismo a nivel mundial. Habló del consumismo, del marketing, de la codicia, de la guerra, tratando de estigmatizar estos lados oscuros de la realidad. Poco después habló de la república como organización atemporal y ahistórica y cuyo fin era, a su entender, garantizar la igualdad y los derechos de las mayorías. En medio, habló de la política y de que ésta estaba ocupándose de lo accesorio mientras de lo principal se hacía cargo el mercado o los grandes capitales trasnacionales. El Pepe desarrolló hasta el fin, sus puntos de vista, su concepción idealista del mundo y de la vida y recomendó la necesidad de alcanzar grandes acuerdos “de alta política” para preservar la vida “arriba” de la tierra porque todos somos humanos antes que cualquier otra cosa. El excelentísimo señor presidente de todos los uruguayos olvidó algunas cosas; le apuntó al cura y le pegó al sacristán o mejor dicho, meó fuera del tarro en todo su discursete. En primer lugar olvidó que el consumismo, la codicia, el marketing, la guerra son consecuencias naturales, elementos constituyentes, columnas vertebrales del sistema capitalista desde siempre y mucho más aún en la etapa en la que estamos, en la fase imperialista, donde el capital financiero es la locomotora de punta que arrastra a todo el sistema y donde desde siempre la única ley o la más importante es la de la máxima ganancia. En el capitalismo todo es mercancía, debería saberlo don José Mujica, así como debería saber que la república no es una institución atemporal y neutra. La república es una institución política, una forma de gobierno históricamente condicionada por las revoluciones burguesas de los siglos XVIII y XIX, cuando esta clase tomó el poder en lucha contra el feudalismo y el clero. La república por tanto, es una creación de la burguesía a su imagen y semejanza, para defender sus intereses y no los supuestos “intereses generales”. El señor Mujica, el Pepe, debería saber que el motor de la historia es la lucha de clases y que éstas tienen intereses diferentes. En el caso de la clase obrera y la burguesía, estos intereses son antagónicos. El señor Mujica con su discurso seudo-filosófico, populista, confuso y hasta payasesco, así como con toda su retórica populachera, ha contribuido y contribuye a reproducir una pléyade de eunucos intelectuales, que pretenden describir algunos males del capitalismo, mientras dicen: “es lo que hay valor”, o “si la violación es inevitable, acomódate lo mejor posible”. Y eso es lo que expresa cuando asegura que la política se dedica a lo accesorio mientras el capital financiero y el mercado determinan el verdadero rumbo de la humanidad. Con esta confesión asegura -tal vez involuntariamente-, que el ejercicio del gobierno es una suerte de gerenciamiento del capital financiero, ya que es quien detenta el verdadero poder. Así mientras Astori y los tecnócratas al servicio del Fondo Monetario, de las trasnacionales y los grandes bancos, moldean la política económica de sojuzgamiento de la clase obrera y el conjunto de los trabajadores, el señor Mujica y su verborrágico discurso le dan cobertura ideológica haciendo creer a vastos sectores que está denunciando al capitalismo, mientras realiza un enorme gambito ideológico y político para seguir engañando a las masas. Entre tanto, los primeros signos de una crisis que se avecina han puesto en alerta a la clase obrera. Los conflictos se multiplican: en la enseñanza, en la salud, se trancan las negociaciones de los consejos de salarios, los trabajadores comienzan a movilizarse en defensa de su salario, de sus conquistas, por mejor educación para sus hijos, por mejor atención a la salud, mientras continúa la lucha por verdad y justicia. Muchos de los jefes del movimiento obrero que han jugado y piensan seguir jugando un papel de apoyo al gobierno del FA, se encuentran en una disyuntiva, o mejor dicho en un brete político, al que han llegado por su postura ambivalente y confusa. Mientras, con un discurso encendido y demagógico pretenden ponerse al frente del movimiento, al mismo tiempo, concilian con la política de Astori y sus Chicago Boys. Debería definir con claridad, de qué lado están. No se puede programar y organizar el asalto al Palacio de Invierno mientras se toma el té con Kerensky. O con la clase obrera y contra la política de los gerentes del imperialismo, o con ellos, en contra del movimiento obrero. La suerte está echada. El futuro es de la clase obrera. Como sepulturera del capitalismo con el cual no se concilia, deberá forjar en la lucha nuevos jefes que la conduzcan a la sociedad del pan y de las rosas, al socialismo, que no es una utopía romántica e inalcanzable que alumbró nuestros sueños de juventud, sino una realización objetiva y posible a través de la conquista del poder. Y la vida demostró por segunda vez , quienes creyeron que alejándose de los procesos de masas e iniciando otro proceso al margen de ellas, con minorías heroicas iban a estar mejor preparados cuando las instancias definitivas o la historia les pusiera pruebas…Llegado el momento no estuvieron presentes, la vida es muy cruel con las concepciones erróneas, los tozudos hechos de la práctica histórica demuestran que nuestra concepción de masas fue justa, que en el momento histórico donde se ponía a prueba toda la historia democrática de nuestro país estuvimos presentes, encabezamos la huelga general, estuvimos todos esos quince días pero estuvimos todos los días de la resistencia, mientras quienes plantearon otra concepción para nuestro país como ellos mismos lo dicen y lo confiesan prácticamente desde el 72 hasta restablecida la democracia en el 85 no estuvieron presentes en las horas más dramáticas de la historia de la democracia uruguaya. Hoy Uruguay 2013, la historia vuelve a repetirse, desde el gobierno, desde la presidencia de la República vuelven a estar ausentes y ya no solos, el oportunismo de vuelo rasante lo acompaña contrariando la historia del movimiento obrero uruguayo. Su ausencia ahora no es la de la cárcel, de las catacumbas, del penal. Su ausencia es hoy Uruguay 2013, darle nuevamente la espalda a la clase obrera, al campesinado, al asalariado rural, a los docentes, a las madres e hijo de Uruguayos que son condenados por la realidad material que este gobierno frenteamplista ha instalado en la escena nacional, Su ausencia es hoy presencia dócil y servil con el Capital financiero, con el Imperialismo, es decir con la clase dominante, con la burguesía. Hoy como ayer, ausentes Y nosotros los comunistas, los socialistas, acá en Confluencia Comunista Socialista, en la Unidad Popular. Confiando en la clase obrera que rompe el letargo, confiando en las masas. …Y digo que el que se preste para peón del veneno, es doble tonto y no quiero, ser bailarín de su fiesta… Silvio Rodríguez. Confluencia Comunista Socialista
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