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sábado, 24 de agosto de 2013

Plataforma Programática de Urgente Implementación El Uruguay es una sociedad capitalista dependiente lo que implica una doble relación de dominación y de explotación de los sectores populares, de una alianza social local y de actores externos. El capitalismo permite que una minoría propietaria de los medios de producción domine y explote a los que no tienen propiedad y la dependencia la articula con socios externos, en una alianza que incluye desde los dueños de la tierra hasta los especuladores financieros internacionales. Es una forma de organización social dominante tan transitoria como las que la precedieron. Esta caracterización de relaciones de clases en la sociedad como una referencia a la columna vertebral en el cuerpo humano, no se puede entender a este segundo sin la primera pero la primera es sólo un aspecto. La correlación de fuerzas en el aparato del Estado responde decididamente a la clase dominante, vinculada definitivamente a la burguesía Internacional. La correlación de clases en nuestro país, indica que la burguesía agro exportadora, unida al imperialismo, ejerce una dominación sin cuestionamientos sobre el resto de las clases sociales y detenta el poder estatal. La burguesía industrial de ninguna manera se plantea enfrentarse a este sector y, por el contrario, apuesta a aumentar los niveles de explotación de la clase obrera para adaptarse mejor a la estructura económica impuesta. Por otro lado las capas medias son seducidas por las propuestas de los sectores políticos representantes de la gran burguesía, fenómeno agravado por la dominación de la clase obrera por parte de la aristocracia obrera con su política conciliadora. La clase obrera, dominada por la aristocracia, es decir por el reformismo, por la lógica de la conciliación de clases, se encuentra desarmada ante las clases dominantes y se acerca a un proceso de crisis económica para la cual está en peores condiciones que en el 2002. De manera que la perspectiva es que será en un escenario de fuerte deterioro de sus condiciones de vida, de aumento de la explotación y la represión. La clase obrera deberá generar una alternativa política y una nueva dirección sindical y social, con fuerte inserción entre las masas y con respaldo de otros procesos populares a nivel internacional y especialmente regional. Esto último es de carácter fundamental ya que sin el apoyo de la clase obrera y sectores explotados de otros países no es posible que la clase obrera uruguaya logre enfrentar con éxito al imperialismo, que se constituye en la principal fuerza enemiga. El Internacionalismo Proletario debe ser una construcción fundamental en toda la etapa. El Capitalismo en su fase superior, es hoy el Imperialismo Transnacional, cuyos poderosos tentáculos se desarrollan a través del Capital Financiero. La estrategia del Imperialismo se desenvuelve en una lógica de “guerra” encubierta a veces y desembozada cuando permea a la opinión pública Internacional, amparado en su máquina de guerra propagandística, lo que generara presión en los gobiernos aliados al Imperialismo, naturalmente en este cuadro los gobiernos títeres de entonación progresistas, populistas y nacionalistas, hacen coro intentando congraciarse con los centros de poder. La región, el Uruguay no es ajeno a este cuadro general, la abdicación de un programa de cambios profundos entro en un proceso de agónica descomposición, llevado a la práctica por la fuerza política (Frente Amplio) que en su “génesis” lo elaboro junto a las masas obreras y el movimiento popular. Uruguay 2013 es la muestra acabada de la magnitud de la entrega. Siguen vigente en nuestro país viejo y nuevos problemas no resueltos. Desde luego que el centro de la acción política entreguista a puesto en entredicho la categoría Soberanía, de la que se desprende el tema de la tierra, suelo y subsuelo, es decir que el eje articulador de la Unidad Obrero-Campesino esta en el primer lugar del orden del día, por lo tanto la Reforma Agraria se enlaza con un fuerte y necesario movimiento por la Defensa de la Soberanía, aspecto este que no podría considerar un gobierno entreguista (F.A), como tampoco le podría preocupar el desarrollo de nuevos problemas vinculados al mono cultivo ( eucaliptus, soja transgénica), situación esta que pone de relieve el cambio de matriz productiva, generando un sinnúmero de problemas de larga onda expansiva, depredación del suelo, contaminación del agua como recurso invalorable, pesticidas y agro tóxicos, etc. . Sera fundamental desplazar a los grupos de Poder instalados en el gobierno hoy, como ayer en el “pachequismo”, la “rosca “ del capital financiero se ha apoderado del Poder legitimado y legalizado por la Democracia Liberal Republicana formal que expresa naturalmente la “dictadura de una clase” la Burguesía. Aspecto este que es fundamental para no llamar a confusiones, es imprescindible no apartarse del punto de vista de clase y no apartarse es siempre formular el contenido de clase de toda democracia. Esta es una democracia burguesa cuyo avance está contenido en la negación de la misma. Por lo tanto de lo que se trata es de desplazar al viejo bloque de poder, hoy remozado por la fuerza política que gobierna (FA) funcional al Capital Transnacional, es decir a la clase domínate. La conjunción de las aspiraciones de vastos sectores populares en los que se incluyen sectores que no pertenecen a la clase obrera, producto del avasallamiento de la Soberanía, la enajenación de la tierra en manos de transnacionales, conlleva un desplazamiento del campo y de la entrega de la soberanía alimentaria de un segmento de productores del sector primario agro y sectores pecuarios, este segmento de uruguayos objetivamente se acercan en términos reivindicativos al conjunto del movimiento popular, comienzan a perder su condición de clase. Desde el punto de vista material se “proletarizan”, por cierto que no ocurre lo mismo desde el punto de vista subjetivo, es decir, las condiciones objetivas (materiales) no genera espontáneamente subjetividad (conciencia política), pero es un sector susceptible de unir en defensa de la Soberanía. Lo que llamamos proceso de construcción de fuerzas motrices. Desde luego que la gran tarea es construir fuerza principal o dirigente, es decir, dotar a la clase obrera de la ideología del proletariado, para ello es necesario que la clase obrera pueda forjar un programa de salida y desplazar al reformismo de la dirección del movimiento. En todo esto la UNIDAD Socialista-Comunista debe profundizar sus vínculos con las masas explotadas, tarea principal. La divulgación de las ideas de la liberación nacional (objetivamente significa ser Antiimperialista) y del Socialismo como etapa de transito al Comunismo se revalorizan. Desplazar del control del aparato del Estado y tomar el control del mismo, incluye la lucha férrea contra el desmantelamiento de este Estado, por cierto de los Entes Estatales (OSE, UTE, ANCAP, ANTEL, AFE), botín hoy en manos de las Transnacionales aun parcialmente, la introducción de las PPP es la puerta y ventana abierta para que ello se esté produciendo. La Banca en manos del capital financiero, bomba de succión del saqueo y del lavado de dinero. Plantea como imperativo de la hora la Nacionalización de la Banca, el aumento de la Deuda Externa pone de relieve el No Pago de la misma. El Comercio Exterior e Interior en manos de “lobby” privados jaquea al sector manufacturero, las importaciones indiscriminadas, la ausencia de aranceles o bajas de los mismos hacen prácticamente inviable la producción nacional. Nacionalizar el Comercio Exterior e Interior en función de un país Productivo requiere del control del Estado, como palanca de desarrollo en función de un país Independiente y Soberano. La Política Exterior debe estar bajo la impronta de un país ensamblado a procesos Antiimperialistas que se vienen dando en la región, los procesos incipientes de Unidad latinoamericana a través del ALBA, UNASUR y un proyecto de acuerdo regional superador del MERCOSUR deben estar impregnado la escena político-electoral. El reconocimiento a la solidaridad y generosidad revolucionaria de Cuba Socialista, impulsa a los pueblos del mundo y en particular al pueblo uruguayo que no todo está perdido. La solidaridad internacionalista y la Libertad para los 4 revolucionarios Cubanos cautivos en las garras del Imperialismo, debe ser una bandera de lucha y Unidad de los Antiimperialistas. Las creación de una nueva ley orgánica de los Bancos República e Hipotecarios tiene que estar en una propuesta de país al servicio del desarrollo y la igualdad de oportunidades en nuestro país, Una Banca al servicio del desarrollo productivo, con créditos blandos para el trabajo y la producción. Un Banco Hipotecario como motor y dinamizador de la vivienda, consiguientemente una ley de alquileres apoyado por un banco de datos con relevamiento catastral, el abatimiento de las concentraciones de inmuebles que quede al margen de una fuerte carga tributaria por considerarse bienes ociosos, entendiendo que el tema de la vivienda es un tema social. No es posible admitir que los alquiles estén regulado por la oferta y la demanda, sin considerar para ello los niveles salariales de los trabajadores, jubilados y pensionistas. “Poseemos la certidumbre de que todas las razones, tanto las inmediatas como las de fondo relacionadas con los objetivos finales de la clase obrera, militan en favor de la unidad de comunistas y socialistas. Y que esa unidad constituirá un factor decisivo para cambios muy importantes en la vida política nacional. Contribuirá a la unidad del movimiento obrero y popular; aumentará la gravitación de la clase obrera y de sus posiciones en la correlación de las fuerzas políticas nacionales; abrirá una nueva perspectiva a la República. Sabemos que la senda de la unidad no se recorre en un día; pero estamos seguros que si comenzamos a actuar en las fábricas, campos y universidades, y en otros terrenos, en torno a un núcleo de aspiraciones obreras y populares acerca de las cuales coincidimos, el entendimiento entre nuestros agrupamientos (Refundación Comunista, Intransigencia Socialista, Liga Comunista) será una segura y auspiciosa realidad.” (Carta del PCU al PSU, año 1961). Hacemos un llamado a la clase obrera, al pueblo a afiliarse a este Espacio Socialista-Comunista, para forjar la Unidad combativa del Pueblo de Artigas. El Espacio Comunista-Socialista llama fraternalmente a todas las mujeres y hombres de nuestro pueblo a incorporase a la lucha por un destino de Dignidad, Justicia, Derechos y Libertad, por encima de nuestras diferencias circunstanciales, que al decir del Camarada Lenin, entre nosotros , no son más que matices. En el marco de nuestra construcción unitaria donde confluimos los hombres y mujeres que no admiten más que le roben su destino, es la hora entonces de la UNIDAD POPULAR. POR LA UNIDAD OBRERO-CAMPESINO POR UNA PATRIA LIBERADO DEL IMPERIALISMO POR EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO POR UN GOBIERNO OBRERO Y POPULAR
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